
Cuzco, barrio de
San Blas
Por las calles estrechas de San Blas
se mezclan dos mundos: el inca y el español. La presencia indígena
es evidente y vemos cómo las casas se asientan sobre antiguos
muros de piedra que también acogieron mucho antes a los habitantes
incas. Las casas apiñadas, el entramado de cables eléctricos,
puertas y ventanas de colores, acogen ahora pequeños bares
en los que el viajero puede disfrutar de un grato descanso que le
ayudará a continuar sus andanzas.