

Paparazzi de convento
Véase la fotografía de
un paparazzi agazapado en el Monasterio de Santa Catalina, entre las
columnas de color pasión de nazareno, ayudadas por la luz y
el cielo de Arequipa. No se sabe con que intenciones.
¿Que inquietudes le sobrecogen? Quizás la desnudez de
la novicia en su estancia conventual que a través de los visillos
de la ventana le ofrece su virginidad corporal y juvenil, o quizás
quedó atrapado en el místico y morboso tamaño
de las bragas de la Madre Superiora tendidas al sol Peruano.
Me inclino por el romanticismo. Y creo que esta dando testimonio del
lugar de fuga de Sor Domínguez, que fue capaz de hacer enterrar
a otra en su lugar, para entregarse a la vida terrenal y dejar la
espiritual para el más tarde ocaso de sus días.
No obstante habrá que preguntarle al PAPARAZZI (Pedro).